Me gusta hurgar en blogs y sitios web especializados en música, y «descubrir» bandas o discos no tan accesibles al vulgo, o repelidos por las modas del momento. Así llegué hasta el músico inglés Keaton Henson en el 2014. Lo conocí a través del video de una pieza instrumental magnífica titulada: «Earnestly Yours». Fue amor a primera escucha. Simplemente un piano y un chelo. El videoclip es una producción minimalista que, sobre un fondo oscuro, muestra detalles de la piel de un hombre y una mujer, que nunca muestran sus rostros.
A partir de allí comencé a recorrer sus discos y estar atento a sus novedades. El disco instrumental en cuestión (Romantic Works, 2014), era una excepción en un artista hasta entonces conocido como cantautor.
Su último disco (Monument, 2020) comienza con una canción (se titula: «Ambulance») poderosamente triste cuyo primer verso dice: «I’ll write ’til there nothing left of me»; traducido: «Escribiré hasta que no quede nada de mí». Una imagen sobre el cuerpo del amante deshaciéndose en palabras, cuando ya el amor se ha silenciado.